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Concilio De Jerusalén


El capítulo quince de hechos es el capítulo que normalmente se usa para afirmar que la ley no es para el creyente gentil, basándose en los versículos siguientes: Hechos 15:10 “Ahora,  pues,  ¿por qué tentáis a Dios,  poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?” Hechos 15:19-20  “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos,  de fornicación,  de ahogado y de sangre”  y aparentemente esos versículos  por si solos apoyan tal enseñanza. Pero si vamos al contexto de todo el capítulo veremos que el tema a tratar no es la ley, si no la circuncisión. 

Veamos el capítulo, el versículo uno habla de los judaizantes “fariseos” que afirmaban y enseñaban que no era suficiente con creer en Jesús (“Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos”), si no que tenían que completar la salvación por medio del rito de Moisés que es la circuncisión; estaban dándole el crédito de la salvación a la circuncisión. Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés,  no podéis ser salvos.” Según el versículo cinco los que enseñaban tal doctrina eran los de la secta de los fariseos “Pero algunos de la secta de los fariseos,  que habían creído,  se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos,  y mandarles que guarden la ley de Moisés.”  Si vemos, en estos cinco versículos se está tratando el tema de la salvación por medio de la circuncisión, ahora bien, la última parte del versículo cinco dice lo siguiente: “y mandarles que guarden la ley de Moisés.” Hay que preguntarnos ¿a que se refiere la frase ley de Moisés? La respuesta la encontramos en el versículo diez que dice:Ahora,  pues,  ¿por qué tentáis a Dios,  poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?”  Obviamente este versículo se refiere a los ritos que los fariseos imponían sobre los judíos y sobre los prosélitos y ahora también queriendo imponerlos sobre los cristianos. El Señor Jesucristo durante su ministerio había hablado acerca de ellos en Mateo 23.2-4 En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que,  todo lo que os digan que guardéis,  guardadlo y hacedlo;  mas no hagáis conforme a sus obras,  porque dicen,  y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar,  y las ponen sobre los hombros de los hombres;  pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. ”  Es importante notar que Pedro habla de un yugo que ni ellos ni sus padres pudieron llevar, sin embargo ellos tenían  por padre a Abraham, a Jacob y a Moisés, entonces Abraham y Moisés ¿no pudieron guardar la ley de Dios, porque era un yugo demasiado difícil? Claro que la guardaron, Pues Dios mismo dijo en Deuteronomio treinta que su ley no es difícil. Deuteronomio 30:11-14  “Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti,  ni está lejosNo está en el cielo,  para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo,  y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar,  para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar,  para que nos lo traiga y nos lo haga oír,  a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra,  en tu boca y en tu corazón,  para que la cumplas.”   El apóstol Juan en su primera carta dice así: 1ª Juan 5:3  “Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos;  y sus mandamientos no son gravosos. El salmista David dijo Salmo 19:11  “Tu siervo es además amonestado con ellos;  En guardarlos hay grande galardón. El salmista se gozaba en guardar la ley. No eran mandamientos gravosos.

Volvemos a hechos 15 del versículo once al dieciocho vemos que los apóstoles hablan acerca de la salvación por la fe, y que Dios ya lo había establecido así por boca de los profetas. Ahora llegamos a los versículos diecinueve y veinte: “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos,  de fornicación,  de ahogado y de sangre.” La palabra inquiete del versículo diecinueve es la palabra griega que significa “provocar dificultades adicionales” esto concuerda que todo lo que arriba se ha dicho, pues para ser salvo no se necesita nada adicional a la fe. Pero si deben comenzar a guardar la ley, no como medio de salvación, sino como resultado de la salvación, y que mejor comenzar a apartarse  de contaminaciones de los ídolos,  de fornicación,  de ahogado y de sangre. Las leyes alimentarias las encontramos en Levítico once y Deuteronomio catorce. Sería incorrecto pensar que aquí en hechos quince, Dios está prohibiendo comer la sangre de animales (por ejemplo, la sangre que muchos se comen es la de puerco y la de vaca)  pero permite comer el cerdo porque ya no es inmundo, entonces como decir “comete el cerdo porque es limpio, pero no te comas su sangre porque está prohibido” no hay concordancia bíblica en ese pensamiento.

Lo que los apóstoles están diciendo, es que no se necesitan obras de la ley para ser salvos, ni siquiera la circuncisión, como los judaizantes afirmaban, pero necesitaban a comenzar a guardar la ley con cuatro principios básicos, 1. Apártate de idolatría 2. Apártate de fornicación, 3. Apártate de ahogado y 4. No comas de sangre. Todo lo demás que tenga que ver con la ley, lo aprenderás en la sinagoga cuando te reúnas los días de reposo. Versículo veintiuno Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas,  donde es leído cada día de reposo.”  

 Versículo 24 Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden,  os han inquietado con palabras,  perturbando vuestras almas,  mandando circuncidaros y guardar la ley,

 Versículo 28 -29 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo,  y a nosotros,  no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos,  de sangre,  de ahogado y de fornicación;  de las cuales cosas si os guardareis,  bien haréis.  Pasadlo bien.

Es importante ver la palabra griega  para ley, cuando se refiere a imponer cargas de la ley y que no se debe guardar la ley, solo se refiere a eso, ley, y usa la palabra griega ἔθος, ethos (el termino ethos era la ley no escrita, la ley oral) Pero cuando se refiere a ley de Jehová usa la palabra νόμος, nomos que significa ley escrita, esto es la ley de Dios. Y este es el contexto de la palabra ley en este capítulo, pues comienza usando la palabra ethos de Moisés.

 

Esto lo podemos traer a nuestros días, los cuatro principios que tenían que aprender los recién convertidos era lo que nosotros diríamos el discipulado. Todo lo demás, como la vestimenta, el diezmo, y otros temas, se van aprendiendo durante las enseñanzas de la iglesia local. Por cierto el versículo 21 dice “si os guardareis,  bien haréis.  Pasadlo bien.” Como queriendo decir si obedeces a estos cuatro principios vamos por buen camino, pero si no te sometes a esto, como entonces podres cumplir otros mandamientos.

¡Dios te bendia!



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