Hechos 20:29-30 “Porque yo sé esto, que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.”
La palabra teología es de origen griego θεος o theos que significa “dios” y λογος o logos que expresa “estudio” o “razonamiento”. En consecuencia, teología significa el estudio de dios y de los hechos relacionados con él.
Este término fue empleado por primera vez por Platón con el fin de expresar el proceso del entendimiento de la naturaleza divina por medio de la razón. Con el tiempo esta teología platónica llego a ser lo que se conoce como gnostisimo.
La Teología del Reemplazo, conocida también como Teología de la Suplantación o Supersesionismo, enseña que el pueblo de Israel ha perdido su lugar distintivo como pueblo escogido de Dios, y ha sido suplantado por la Iglesia. De esa manera, la Iglesia es la nueva Israel. (supersesionismo viene de dos palabras latinas: Super (adelante o en) y sedere (sentarse))
Esta escuela interpretativa o de pensamiento tiene la premisa de que, debido a que los judíos rechazaron a Yeshúa como su esperado Salvador y Mesías, Dios ha rechazado a los judíos. Basada en la mala interpretación de Mateo. (Mat 21:43 Por tanto os digo: El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a una nación que produzca los frutos de él.) Por esa razón, por supuesta evidencia escrituraria y una posición diferida del pacto, la Iglesia es la continuación histórica del pueblo judío y su Tierra, hasta la exclusión total de Israel. El pueblo judío ya no es el pueblo escogido. Ya no tiene exclusividad, y es como cualquiera otra nación o pueblo en cuanto a los propósitos de Dios.
La Teología del Reemplazo enseña que, en el Nuevo Testamento comenzó la iglesia, pero el momento especifico del comienzo no se conoce, bien pudo ser (en momento en que Yeshúa le dice a Pedro que “él es la piedra”, o que lo diga a la iglesia en Mateo 18.17, o que comenzó con la manifestación del (Rúaj Hakodesh) Espíritu Santo, otros van más allá, y creen que comenzó con la visión de Pedro) otros afirman que la iglesia la establecio Yeshúa cuando escogió a doce apóstoles, y que los que creían a Yeshúa formaban parte de la nueva institución llamada iglesia, de esta manera Yeshúa viene a quitarle el reino a Israel y traspasárselo a una Iglesia gentil como un pueblo re emplazador de Israel, como una institución establecida por Yeshúa totalmente diferente a Israel y desconocida en tiempos antiguo testamentario; y que el término “Israel” en el Nuevo Testamento se refiere a la Iglesia. (Se alega incluso que las únicas dos instituciones establecidas por Dios es el matrimonio y la iglesia) (Lo que la teología del reemplazo no declara es que todos los creyentes en Yeshúa, eran judíos, o judíos prosélitos)
La teología del reemplazo enseña que las promesas, los pactos y las bendiciones atribuidas a Israel en el Antiguo Testamento les han sido quitadas y dadas a la Iglesia, quien los ha suplantado. Sin embargo, el pueblo judío está todavía sujeto a las maldiciones de la Biblia como consecuencia del histórico rechazo y rebeldía de sus antepasados. Este castigo no se limita a las bendiciones quitadas a Israel, sino que aunado a ello Dios dispersó al pueblo judío entre las naciones, por lo tanto ellos perdieron la tierra de Canáan y ya no tienen el derecho legal de volverlo a reclamar.
Además la teología del reemplazo enseña que como Dios cambio de pueblo también cambio gran parte de su palabra para el nuevo pueblo de Dios, por lo tanto ahora su pueblo gentil solo tiene que regirse por la ley de Yeshúa que consta de amor y tolerancia y ya no por la pesada carga de la Torá.
Enseñan que como Dios rechazo a su pueblo, ahora ya no se le llama esposo, ni Israel es la esposa, sino la iglesia; la iglesia es la esposa, la novia y Dios el esposo que ha de venir. Los mismos que enseñan la teología del reemplazo, afirman que el rechazo y la desobediencia de Israel a Dios no fue meramente por su propia voluntad, sino por lo duro y difícil que era guiarse por la obediencia a la Torá, por lo tanto Dios mismo tuvo que abrogar su misma ley y permitir que su nuevo pueblo se guiara solo por la ley de la gracia y el amor.
Recordemos que las congregaciones después de la ascensión de Yeshúa, estaban compuestas por su mayoría de israelitas, pero al pasar del tiempo el aumento de creyentes gentiles al mesianismo supero a los judíos, al grado de creer que ellos eran los suplantadores de Israel. Este problema pasaba por la mente de Pablo cuando escribió Corintios al decirles que eran injertados en el buen olivo, por lo tanto no debían de jactarse.
Segundo, las desastrosas destrucciones de Jerusalén en los años 70 por Tito Vespasiano y la del 135 d.C. por el emperador Adriano con la rebelión de Bar kojba y la constante persecución llevaron a muchos cristianos a ver estos eventos como el rechazo permanente de Dios a Israel.
Ireneo (ca 130-202 dC) Declaró que los Judíos fueron desheredados de la gracia de Dios.
Tertuliano (160-220 d.M.) Siendo uno de los cristianos más influyentes de su época, su teología fue formativa de lo que conocemos hoy como cristianismo. Escribió un tratado titulado "CONTRA LOS JUDÍOS" en el cual culpó a todos los judíos por la muerte de Mashiaj.
Clemente de Alejandría (150-215 d.M.) Enseñó que la filosofía griega, y no las escrituras "judias". Era la mejor herramienta para que los gentiles entendieran a Mashiaj. Usando la filosofía para explicar a Yeshúa como "Logos" sería mejor que usando el Tanaj.
Orígenes (185-253 d.M.) Acusó a los judíos de ser los conspiradores de la muerte de los "cristianos" y desarrolló la Escuela de Alejandría como un centro de entrenamiento teológico que usaba el Método Alegórico de interpretación bíblica como el único válido. - Para Orígenes el método básico para entender la Palabra no es el sentido literal, excepto que el contexto indique lo contrario, sino el alegórico. Usando este método, Orígenes espiritualizaba o alegorizaba toda la Escritura.
Este "método alegórico" trajo como resultado la negación del significado literal y primario de las Escrituras y sus resultados fueron desastrosos para la teología.
Cuando Orígenes estudio el tema de Israel alegóricamente dio paso a la teología del reemplazo por el cual la Iglesia Cristiana era el “Nuevo Israel”. Las maldiciones entonces se dejaron para el “Israel Físico” y las Bendiciones se transfirieron al “Israel Espiritual”. Desde entonces, “dos Israeles” existen en la mente de la mayoría de los cristianos
Juan Crisóstomo (344-407 dM) Obispo de la iglesia de Antioquía y el mejor predicador de su tiempo. Enseñó que Dios jamás perdonaría a los judíos y que incluso los odiaba. Enseñó que era un deber cristiano odiar a los judíos. Los judíos para Crisóstomo eran los asesinos de Mashiaj y adoradores del diablo. En uno de sus mensajes encontramos declaraciones como éstas: "La sinagoga es peor que un prostíbulo... el templo de los denominados...el lugar donde se reúnen los asesinos de Mashiaj...una casa peor que una taberna...una cueva de ladrones...habitación de la iniquidad, refugio del diablo...un engendró de perdición... en cuanto a mí, yo odió la sinagoga y odió a los judíos por la misma razón."
Hilario de Poitiers, obispo y escritor, otro padre de la iglesia, que nació en el año 291 y murió en el 371, escribió: “Los judíos son una nación maldecida por Dios eternamente”.
Gregorio de Hyssa, obispo de Capadocia, quien falleció en el año 394, dijo: “Los judíos son una cría de serpientes, aborrecedores de todo lo bueno...”
Jerónimo (345-420 d.M.). Fue quien hizo la primera traducción de la Biblia al latín conocida como «Vulgata» la versión oficial del Catolicismo Romano. Enseñaba que los judíos eran incapaces de entender las Escrituras y que debían ser duramente perseguidos hasta ser forzados a confesar la «verdadera fe». Jerónimo fue un contribuyente a la idea de establecer el Reino Espiritual del Mashiaj por medio del Imperio y por medio de la Iglesia.
Según algunas fuentes dicen que Jerónimo describió a los Judíos como “… las serpientes que llevan la imagen de Judas. Sus salmos y oraciones son el rebuzno de los burros… son incapaces de comprender las Escrituras…”.
Martín Lutero (1483-1546) los judíos envenenan, son asesinos rituales, usureros; ellos son parásitos de la sociedad cristiana; son peor que demonios; es más difícil convertirlos a ellos que al propio Satanás; ellos están destinados al infierno. Ellos son, en verdad, antimesias. Sus sinagogas debieran ser destruidas y sus libros decomisados; debieran ser obligados a trabajar con las manos; más aún, debieran ser expulsados por los príncipes de sus territorios”
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